Las golosinas en Venezuela son chucherías y no hay que ser un niño para disfrutar de una buena dosis de dulce o salado. Las chucherías venezolanas son una de las cosas que más extrañamos al emigrar. Estas son las que, sin duda, después de un buen tiempo sin probar saben a caviar.

Venezuela es tierra de buen cacao y de eso se aprovecha. Por eso las chucherías se han apoderado de los corazones criollos y hoy reflejan un pedazo del país y de lo que somos.

Para después de comer, en medio de la jornada laboral o como excusa para compartir. Una chuchería venezolana no se niega, ¡ni que estemos a dieta! Si no, pregúntaselo a quien lleve varios meses fuera del país y te dirá que, sin duda alguna, las chucherías venezolanas ahora saben a caviar.

10 chucherías venezolanas que saben a caviar

Cocossette, una de las chucherías venezolanas más queridas.

Cocossette, una de las chucherías venezolanas más queridas.

1. Cocosette

Para muchos la mejor de las chucherías venezolanas. Se trata de capas de galletas y crema de coco que forman una fusión caribeña exquisita. Afortunadamente en algunos locutorios y tiendas de golosinas en el exterior pueden conseguirse, aunque son tan preciados como el oro.

2. Toronto

El Toronto es la muestra perfecta del maravilloso cacao que se cultiva en Venezuela, uno de los mejores del mundo. Esta chuchería es una avellana recubierta de chocolate blando y rellena con pasta del mismo fruto seco.

A pesar de ser una de las chucherías venezolanas más emblemáticas del país, el Toronto no fue creado por un criollo. El padre de esta delicia es un emigrante polaco de nombre Ernst Weitz, que llegó a Venezuela escapando de la ocupación nazi a sus 19 años.

Según reseña una entrevista publicada en el diario digital El Estimulo, primero en el estado Zulia y luego en Caracas, Weitz se dedicó a trabajar en una pastelería austríaca y posteriormente fue contratado en la empresa Savoy, donde gracias a sus conocimientos sobre procedimientos industriales logró crear el Toronto y otras chucherías venezolanas como el Ping Pong.

3. Cheese Tris

Aunque existan muchas chucherías similares muchas personas aseguran que no hay nada como el Cheese Tris, una de las chucherías venezolanas con más historia, un clásico de las fiestas familiares y que hoy representa un gran recuerdo de la infancia.

Empaque de Chees Tris antiguo, cortesía de Cuando Era Chamo.

Empaque de Chees Tris antiguo, cortesía de Cuando Era Chamo.

Los Chees Tris son palitos de maíz con queso, caracterizados por su alto contenido en color amarillo Nº 5, aunque no manchaban tanto (pero hacían el mismo daño, de eso estamos claros).

La página Cuando Era Chamo publica una fotografía del empaque más clásico de esta chuchería, con un diseño que con los años ha sido sustituido por uno más moderno pero que hasta el sol de hoy tiene la misma esencia.

4. Pirulin

El Pirulin es una de las chucherías venezolanas más preciadas en el exterior. Se trata de una golosina sencilla pero deliciosa: barquillas de vainilla rellenas de chocolate.

En Venezuela se venden en lata, en paquetes individuales o familiares y en algunos lugares en España o el resto de Europa se consiguen, aunque las personas aseguran que el sabor no es el mismo.

5. Sparkies

Los Sparkies son unas de las chucherías venezolanas más actuales. Son caramelos masticables con sabor a frutas ideales para matar el antojo. También son una de las chucherías preferidas por los niños, por lo colorido de sus caramerlos.

El Pepito también es un pasapalo clásico en fiestas infantiles en Venezuela.

El Pepito también es un pasapalo clásico en fiestas infantiles en Venezuela.

6. Pepito

Pocas chucherías saladas son tan buenas como el pepito. Podría decirse que es primo del Chees Tris, aunque cada uno tienen características especiales. El Pepito es una bolsita de palitos de maíz inflado con queso, con un alto contenido en amarillo Nº 5 capaz de dejar rastro en los dedos y dientes de quien los consumía.

7. Platanitos

Los Platanitos son hojuelas delgadas de plátano fritas. Más que una chuchería son un pasapalo y un aperitivo ideal para ver un juego de béisbol venezolano en el estadio.

Por lo general lo venden los buhoneros en las calles o en las gradas de los estadios, en bolsas transparentes y con mucha sal. Actualmente han aparecido marcas que producen esta chuchería venezolana de una forma más sofisticada, aunque nada como los platanitos originales.

8. Chocolate Savoy

Es uno de los clásicos del chocolate venezolano. Es una chuchería sencilla pero cargada de mucha emotividad.

Se trata de una tableta de chocolate con leche dividida en pequeños cuadritos para compartir.

9. Susy

Podría decirse que es la competencia del Cocosette, aunque hemos llegado a la conclusión de que cada una de estas chucherías venezolanas es diferente y ambas saben a caviar después de un buen tiempo sin probarlas.

La Susy es una galleta dividida en finas capas con chocolate puro.

Ovomaltina.

Ovomaltina.

10. Ovomaltina

Otra de las joyas de Savoy es la Ovomaltina. Una de las chucherías venezolanas más preciadas. Es un tubo con chocolate Savoy en crema. Es ideal para untar, rellenar o comer solo.

También han salido otros tipos de tubos, como los de leche condensada o arequipe, sin embargo, no hay nada como la Ovomaltina.

Sin duda todas estas chucherías venezolanas son parte del orgullo nacional y cuando estamos lejos definitivamente saben a verdadero caviar. ¿Cuál es tu chuchería venezolana favorita?